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Recordamos la temporada del inolvidable ascenso del 9 de junio de 1991 #Queimamosomeigallo

09/06/2016 10:45

Hoy hace 25 años que el RC Deportivo decía adiós a su particular 'longa noite de pedra'. El 9 de junio de 1991, con una victoria ante el Murcia en Riazor (2-0), concluía aquella fantástica e inolvidable temporada que de tantos pesados lastres despojó al deportivismo y a los coruñeses.

Atrás quedaban los descensos a Tercera y Segunda B. La derrota cuando bastaba un empate ante el Rayo en 1983. El atraco en el Tartiere a los ‘niños del ascenso’ en 1986. El maldito playoff, con el penalti de Alvelo, en 1987. Y la promoción con el Tenerife, doce meses antes de ‘queimar o meigallo’. El Dépor volvía a ser equipo de Primera División tras 18 años repletos de frustraciones, decepciones y lágrimas.

LA PRETEMPORADA
 

Corre el verano de 1990. Comienza el tercer curso de Augusto César Lendoiro al frente del Club. O lo que es lo mismo, es el año del ansiado ascenso, según los ‘planes trienales’ diseñados por el presidente y su junta directiva. La decepción por la reciente promoción perdida ante el Tenerife está, pese a todo, superada.

¿Por qué? Lo primero, por la confección de la plantilla, que sufre un esperanzador lavado de cara. Lo segundo, por la respuesta de la afición. Antes de comenzar la Liga se superan los 13.000 abonados.

Dejan el equipo varios hombres ‘de la casa’, como Fernando, Cayetano, Modesto, Óscar o Mella; También abandonan la nave blanquiazul Chus Hevia, el brasileño Raudnei -tras acabar sus cesiones desde Oviedo y Oporto, respectivamente-, el uruguayo Avelino Viña, el yugoslavo Borce Sredojevic y el búlgaro Vlado Stoyanov.

Los refuerzos suenan a lujo, a tentativa seria. El Dépor desembolsa 31 millones de pesetas al Athletic por un delantero curtido (32 años) y contrastado (104 goles en Primera) como Peio Uralde. Del Mallorca llega otro ariete, Zoran Stojadinovic, autor de 17 goles dos años antes, cuando los bermellones ascendían a la división de honor. También de Palma procede el polivalente Alberto Albistegi. El club pesca bien en otros clubes de Primera: el veloz extremo Joaquín Villa (Sporting), otro jugador polivalente como Juan Mari Mujika (Real Sociedad) y el exquisito volante Ricardo Albis (Valladolid), verdugo dos años antes en la semifinal de Copa del Rey entre coruñeses y pucelanos.

Con Yosu, cancerbero del Sestao, el cuarto menos goleado de Segunda el curso previo (32 tantos), y Dragi Kanatlarovski, mediocentro una vez internacional con Yugoslavia procedente del Estrella Roja, club al que se abonan 15 millones de pesetas por su traspaso, se completa un equipo que parte entre los favoritos al ascenso en todas las quinielas.

El Deportivo vuelve a sentirse importante, al disputar el Trofeo Teresa Herrera tras haber participado únicamente en tres ediciones en las dos décadas anteriores. Aunque finaliza último, da la talla ante el Barcelona (0-2) en semifinales y ante el Bayern Múnich (2-3) en la final de consolación. Previamente, conquista el Trofeo Emma Cuervo, en Ribadeo, ante un ‘Primera’ como el Oviedo (1-1, victoria por penaltis) y, a posteriori, triunfa en el Juan Acuña ante otro equipo de categoría superior, el Burgos, con el mismo resultado y desenlace en la tanda.



 
LA LIGA
 

El nuevo Dépor, comandado por Arsenio Iglesias por tercera campaña consecutiva, demuestra de inicio su poderío. Victoria ante el Elche (2-0) en el estreno en Riazor y goleada en Vallecas (0-3) en la segunda jornada.

Vuela el primer positivo ante Las Palmas (0-0) en la tercera jornada, pese a lo cual se mantiene el liderato alcanzado ante el Rayo. El equipo viaja a San Mamés sin haber encajado un solo gol en 270 minutos. Sin embargo, en Bilbao llega el primer revés. Los ‘cachorros’ de Iñaki Sáez dan la vuelta al gol inicial de Fran para vencer por 3-1.

Empate en Las Llanas (0-0) en la segunda salida consecutiva y victoria mínima ante el recién ascendido Avilés (1-0), con el cuarto gol de Uralde en seis jornadas. Una nueva derrota a domicilio (1-0 en Figueres) baja al Dépor a la quinta plaza, momento en el que comienza a encadenar una de sus mejores rachas, que arranca con una remontada bajo la lluvia ante el Sabadell, con tres goles en siete minutos (4-2). La visita al sorprendente Albacete sirve para calibrar las posibilidades de los manchegos, recién ascendidos desde Segunda B. La derrota por 2-1 deja claro que va a ser un rival a tener en cuenta, amén de situar al Dépor quinto, fuera de las posiciones de promoción.

Pero tres victorias consecutivas, ante el Orihuela de José Luis Vara (1-0), en Málaga (1-2) y ante el Xerez (2-0), unidas a un empate en Eibar (2-2) y una goleada histórica en el derbi ante el Celta (3-0) meten de nuevo al conjunto herculino en el epicentro de la lucha por el ascenso.

La cuarta derrota a domicilio llega en Salamanca (1-0), pero en la siguiente jornada, la 16ª, y de nuevo bajo una pertinaz lluvia, el Palamós cae incontestablemente en Riazor (3-0). Ello, unido a la derrota del Lleida en San Mamés y al empate del Albacete ante el Xerez, colocan al Dépor en zona de ascenso directo, en una segunda plaza que dura poco, pues el viaje a tierras ilerdenses se salda con una nueva derrota (2-1).

Tras vencer fácilmente al Levante (3-0), la primera vuelta se cierra con un partido histórico, el del estreno de la camiseta de las rayas horizontales durante la visita al líder, el Murcia. En La Condomina, victoria local por 3-2, tras una primera parte de locos, en la que llegaron los cinco goles. Pese a la tercera plaza con la que se llega a mitad de Liga, existe cierta alarma. Los pimentoneros se escapan con siete puntos de ventaja.

La segunda vuelta comienza con un positivo en Elche (0-0) para emprender otra racha positiva que vale para establecerse definitivamente en el podio del campeonato. Un triplete de Uralde borra del mapa al Rayo (3-0) y, tras tocar fondo en Las Palmas (2-1, y a cinco puntos de la segunda plaza), llegan las victorias ante el Bilbao Athletic (2-1) y Sestao (1-0, pese a marrar dos penaltis) y un nuevo positivo en Avilés (1-1).

Tras caer de nuevo como visitante (1-0 en Sabadell), ‘final’ ante el Albacete en Riazor. Una derrota complicaba las cosas, pero Villa y Albis, ayudados en ambas acciones por la mala fortuna del defensa manchego Coco, contrarrestan el tanto de Manolo y sitúan al cuadro coruñés a un solo punto de la segunda plaza, en poder de los pupilos de Benito Floro.

En el tramo final, los aspirantes acusan los nervios. Mientras el Dépor empata (0-0) en Orihuela, el Murcia cae arrollado en el Helmántico (3-0). Los coruñeses sudan sangre para vencer al Málaga (1-0), al tiempo que el ‘Alba’ cae en Figueres (2-1) y el Murcia no pasa del empate en casa con el Palamós (1-1).

En la 30ª jornada, el Dépor vuelve a ser segundo, pero los nervios afloran de nuevo. En Xerez, la expulsión de Yosu remata al equipo (3-0), que siete días después ve como el Eibar se convierte en el primer y único conjunto que se lleva los dos puntos del municipal herculino (2-3).

Los pupilos de Arsenio recuperan el pulso con un positivo en Balaídos (0-0, mismo resultado que el Murcia en Sestao y el Albacete en Orihuela) y, sobre todo, con un taquicárdico triunfo en el descuento ante un violento Salamanca (2-1). Un partido que supone el debut, sobre la fecha de cierre del mercado, de un espigado líbero yugoslavo, Miroslav Djukic, y tras el que el árbitro, Esquinas Torres, tiene que abandonar el estadio escoltado por la policía.

La victoria cobra valor doble tras la derrota pimentonera en el Martínez Valero (3-2) y el empate (2-2) del ‘queso mecánico’ frente a un Málaga que se cuela en la pelea. El Dépor es segundo, pero vuelve a caer a la tercera plaza tras empatar en Palamós (1-1) en la 35ª jornada y vencer sus dos rivales directos.

La ‘manita’ (5-0) a un Lleida que acaba con nueve y con un jugador de campo, Rubio, bajo los palos, unida a la victoria de Las Palmas sobre los murcianos, hace que el Deportivo dependa de sí mismo para ascender. Si gana los dos últimos encuentros, volverá a ser equipo de Primera.

El primer paso lo da en Valencia, en el terreno de juego de un Levante dirigido por el extécnico deportivista José Martínez y ya descendido a Segunda B, al que derrota por 0-2.
 

 

 
 
LA ÚLTIMA JORNADA
 

El desenlace adquiere tintes de ‘final’. Riazor recibe a un Murcia al que le basta un empate para subir y mandar al Dépor a la promoción. A los coruñeses solo les vale la victoria. Arsenio elige el siguiente once: Yosu; Albístegui, Djukic, Martín Lasarte, Sabin Bilbao; Gil, José Ramón, Aspiazu, Fran; Villa y Stojadinovic. Felipe Mesones, técnico murcianista, apuesta por ‘Tubo’ Fernández; Núñez, Manolo, Paco Sánchez, Juanjo; Ricardo, Correa, Eraña, Juanito; Comas y Aquino.

A los tres minutos, un incendio en la cubierta de Preferencia obliga a detener el encuentro. Los aficionados invaden el terreno de juego huyendo de las llamas. “Siempre tiene que pasar algo cuando nos jugamos algo, me cago en la leche”, espeta Arsenio a los micrófonos de TVG. La dirección del viento y la rápida intervención de los bomberos evitan una tragedia en Riazor. Solo unos pocos aficionados sufren percances leves. El partido queda detenido durante 48 minutos.

González Lecue manda reanudar el choque. El Murcia toma el mando. En el minuto 5, primer susto. Yosu desvía un remate de Eraña, lo justo para que el cuero se estrelle en el poste. En el minuto 9, Eraña queda mano a mano con el meta deportivista, que rechaza su disparo a córner. Poco después, Aquino lanza una falta directa que se marcha lamiendo el palo.

En su segundo acercamiento, tras un disparo lejano de Sabin Bilbao, el Dépor marca. Aunque el colegiado, a instancias de su asistente, anula el tanto por fuera de juego, aunque Stojadinovic se encuentra en posición legal. El cronómetro marca el minuto 35.

La segunda mitad comienza como la primera. Yosu despeja otro libre directo del ‘Toro’ Aquino. En el saque de esquina, Aspiazu rechaza el remate pimentonero sobre la misma línea de gol.

El Murcia domina. Hasta que aparece Fran. El riveirense se va a los medios para dejar espacio a la subida de Sabin Bilbao. Su pase en profundidad, medido, lo alcanza a toda velocidad el lateral izquierdo, que apura la línea de fondo y centra por bajo. Villa deja pasar el balón y, ante la mirada de una petrificada defensa murciana, cae a pies de Stojadinovic que, con el exterior de su zurda, lo introduce en el fondo de las mallas (min. 54).

Sabedores de que la victoria del Albacete -ya acabó su choque ante el Salamanca (2-0) pues en el Carlos Belmonte no se paraliza el partido- deja a uno de los dos en Segunda, blanquiazules y pimentoneros emplean todas sus armas en pos del objetivo. Mesones introduce a Paco Clos, un delantero, por Paco Sánchez, un central (min. 66). Arsenio refuerza la contención con la entrada de Kanatlarovski por Aspiazu (min. 68).

Precisamente, es el yugoslavo, tras un robo de Fran, el que conecta con su compatriota Stojadinovic que, ahora sí en posición legal, supera a ‘Tubo’ Fernández en su desesperada salida fuera del área. Era el definitivo 2-0, en el minuto 76. Era el gol que quemaba el meigallo.

La Plaza de Cuatro Caminos se tiñe de blanquiazul desde el mismo pitido final. Y al día siguiente, la Plaza de María Pita se abarrota por completo de deportivistas para aclamar a sus héroes. Desde el balcón del consistorio, Lendoiro entona un cántico que parece exagerado, aunque finalmente es premonitorio. “Barça, Madrid: ya estamos aquí”.

Como curiosidades de aquella temporada cabe destacar la entrega de la insignia de oro y brillantes del Club al escritor Camilo José Cela (19 de noviembre de 1990), el mencionado estreno de la camiseta de las franjas horizontales (el 20 de enero de 1991 en Murcia) y el debut del actual delegado, Juan Ángel Barros Botana (el 3 de febrero de 1991, en Riazor frente al Rayo Vallecano).

 
LA PLANTILLA
 

Porteros: Yosu (37 partidos/-27 goles), Jorge (2/-5) y Julio Ares (-).

Defensas: Sabin Bilbao (38), Martín Lasarte (35) Albistegi (34/3 goles), Antonio (33), Djukic (5), Molinos (1) y Gustavo (-).

Centrocampistas: Fran (38/7), Gil (38/8), Aspiazu (34/3), José Ramón (32/3), Kanatlarovski (27/1), Albis (22/2), Mujika (19/1) y Santi Francés (-).

Delanteros: Villa (35/8), Uralde (31/15), Stojadinovic (28/9) y Manuel (1).