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La sede social del Deportivo inicia una nueva era

04/12/2017 09:39

La sede social del Real Club Deportivo (Plaza de Pontevedra, 19 1º), que alberga las oficinas del Club desde 1972, inicia hoy una nueva etapa, tras haber sufrido una reforma integral durante los dos últimos meses con la que se ha adecuado a los tiempos que corren.

Las oficinas de la Plaza de Pontevedra albergaban hasta ahora la presidencia del Club y los departamentos de protocolo y comunicación, así como el área económico-financiera y parte de la estructura de gestión deportiva. Con la nueva reforma acogerá también los departamentos comercial, de seguridad, instalaciones y RSC.

El espacio dispone de cuatro salas de reuniones, bautizadas con los nombres de las principales sedes con las que ha contado el Club a lo largo de sus casi 111 años de vida.

La sala de juntas recibe el nombre de Sala Calvet, gimnasio en el que nació el Club en 1906 y que fue sede social del mismo hasta 1914 y entre 1935 y 1936. Las otras tres estancias han sido bautizadas como La Marina (sede social entre 1940 y 1962 y que siguió funcionando hasta 1988 como oficina de las secciones deportivas y hasta 2003 como taquillas), San Andrés (en la Plaza de Santa Catalina, sede entre 1962 y 1972) y Plaza de Pontevedra (sede desde 1972).

Las oficinas, que ocupan toda la primera planta del número 19 de la Plaza de Pontevedra, fueron donadas al club el 26 de Agosto de 1972 por D. Pedro Barrié de la Maza tras la construcción del edificio. Hasta esta reforma eran dos locales independientes. En términos de superficie construida el primero de ellos (1º derecha) consta de 234 m2 y el segundo (1º izquierda) 85 m2. La superficie construida total es de 319 m2, resultando una superficie útil de 280 m2 en un único espacio que puede acoger hasta 30 puestos de trabajo.

Las oficinas también acogen algunos de los trofeos simbólicos del Club, como el Teresa Herrera del 50 aniversario (el de 1995 que el Deportivo ganó en la final al Real Madrid), el Campeonato de Galicia de 1927 (primer título reconocido hoy en día por una Federación), la Copa de Campeones de División de Honor Juvenil ‘95-’96 y la Copa Bugallal, de 1912, uno de los trofeos más antiguos del Club, que preside la sala de juntas.

La sede del Deportivo servirá únicamente para labores operativas del Club, ya que la atención a socios, accionistas y aficionados se ha centralizado en los últimos años en la Oficina de Atención al Deportivista (Estadio ABANCA-RIAZOR, Avenida de La Habana s/n).

Las oficinas de la Plaza de Pontevedra han sido objeto, a través de los años, de pequeñas reformas parciales sucesivas, que se superpusieron unas sobre otras dando como resultado un local incómodo para el trabajo diario y que no respondía a las necesidades del Club en múltiples sentidos: funcionales, operativos, de confort... Además, esta sucesión de reformas de pequeño alcance, distanciadas en el tiempo y, por tanto no coordinadas entre sí, llevaron al local a ofrecer una imagen fragmentada desde el punto de vista de la representatividad, no acorde con la dimensión del Club, ni con la necesaria armonía entre las metodologías de trabajo y la imagen que se proyecta al exterior.

Por todo ello se planteó una reforma con los siguientes objetivos básicos:

- Adaptar los espacios de trabajo, reunión y representación a las actuales dinámicas de los clubes de élite, buscando una interrelación adecuada entre los distintos departamentos implicados en la gestión de la entidad, potenciando el trabajo en equipo y puesta en común, pero preservando la necesaria independencia de cada uno de ellos, incrementando los niveles de confidencialidad de las salas más sensibles, al tiempo que se procuró maximizar la continuidad visual y la concatenación de espacios.

- Establecer una clara diferenciación entre recorridos y áreas públicas y restringidas, evitando circulaciones cruzadas y dando acceso desde la recepción a las zonas susceptibles de ser visitadas por los visitantes sin necesidad de recorrer lugares de uso interno.

- Adecuar las redes, instalaciones y las tecnologías de trabajo y confort a las necesidades actuales.

- Conferir al local la capacidad de dar respuesta a posibles cambios de modelo de gestión, buscando que las oficinas se adapten a las necesidades del club más allá de las del equipo directivo actual. Se pretende que futuras juntas vean cubiertas las necesidades de sus formas de trabajo sin la exigencia de realizar grandes inversiones. Para ello se propone en este proyecto una solución sencilla y neutra, con vocación de tener continuidad en el tiempo.

- Dotar a las instalaciones de funciones de representatividad corporativa adecuando la imagen de las oficinas para que transmitan y formalicen las actuales dinámicas de trabajo que en ellas se lleva a cabo.

- Aumentar la capacidad de puestos de trabajo de las oficinas a 30 personas.

- Tener presente la coyuntura económica afrontando la reforma con criterios de estricta austeridad planteando soluciones eficientes desde el punto de vista de costes de construcción, consumo y mantenimiento.

Para alcanzar los objetivos descritos se proyectó una oficina funcional, dotada de servicios e instalaciones puestas al día, que pretenden favorecer la creación de sinergias entre los diferentes departamentos, con un esquema espacial fluido. El acceso se produce en el centro de la planta (coincidiendo con el núcleo de comunicación vertical del edificio), donde se entra a la recepción del local. Desde esta recepción se accede al resto de espacios, tanto públicos como privados, planteándose un recorrido circular alrededor del núcleo de ascensores que da acceso de forma radial al resto de dependencias. Para ellas se propuso una solución de espacios de trabajo abiertos asociados a salas de reunión y puesta en común, con diferentes grados de exposición visual al resto del local, empleando cerramientos opacos y transparentes con la intención de presentar la oficina como un todo integrado, dotarla de la mencionada fluidez espacial, simplificar las circulaciones y aprovechar al máximo la iluminación natural.